Normativa acólitos y monaguillos.

NORMATIVA PARA CUERPO DE ACOLITOS Y MONAGUILLOS

4.- INTRODUCCION

La Hermandad del Prendimiento en su instrumento jurídico, Reglamento de Régimen Interno y en su Reglamento de Régimen Interno para la Estación de Penitencia, que especifican normas más particulares de la aplicación de los Estatutos, trata lo relativo del Cuerpo de Acólitos, en sus artículos 25–26 y 19 respectivamente.

5.- DEFINICION DE ACOLITO

En el Concilio Vaticano II, cristalizó el movimiento litúrgico, la liturgia ha pasado a ser teología, pastoral y espiritualidad. A nadie se le oculta que unos gestos, símbolos, aptitudes y procesiones bien realizadas por parte de los diversos ministros del altar, con dignidad y simplicidad al mismo tiempo, contribuyen a crear el necesario clima espiritual que ayuda mucho a la participación de todos en la celebración. Y tratándose de la misa, no se puede dejar a la improvisación o mentalidad de cada sitio lo que haya que hacer y cómo debe hacerse.

Por tanto un acólito “es un hermano que ayuda a la misa y a otros ministerios del altar y participa activamente en todas las procesiones, tanto en el interior del templo como por el exterior”.

Es un “ministro”, palabra que significa “servidor”. Sirve al altar y eso significa que presta un auténtico servicio al Señor que se hace presente sobre el altar, y al sacerdote que lo representa por la ordenación que ha recibido, y también a toda la comunidad reunida para celebrar la eucaristía y a las demás acciones litúrgicas.

6.- COMO DEBE SER UN ACOLITO

Para ser un buen ministro del altar de Dios, se necesitan buenas cualidades y una adecuada preparación.

  • El buen acólito es puntual a la hora de su servicio, para poder prepararse bien y sin prisas.
  • El buen acólito es fiel a su compromiso, aunque a veces para ello deba renunciar a otras cosas que también le gusta.
  • El buen acólito es constante en las reuniones de grupo, en la catequesis, en las preparaciones y participa en ellas activamente.
  • El buen acólito es ordenado, sabe donde deja las cosas y se preocupa de que todo esté siempre en buen estado.
  • El buen acólito es amable, puesto que el trato con Jesús en el altar le ayuda a verlo presente en las demás personas.
  • El buen acólito es piadoso y humilde, está atento a lo que le enseñan los sacerdotes y las demás personas mayores de la Hermandad.

7.- CUERPO DE ACOLITOS

  • Para pertenecer al Cuerpo de Acólitos, el hermano debe tener una edad mínima de 14 años y una edad estimada máxima de 30 años o superior, sujeta en todo caso al criterio del Promotor Sacramental o de Cultos, y al menos un año de antigüedad en la Hermandad.
  • El Cuerpo de Acólitos ejercerá su labor en los cultos bajo la directa responsabilidad del Promotor Sacramental y de Cultos, para lo que contará con la colaboración de un diputado auxiliar.
  • Los acólitos asistirán siempre a los cultos en que participen, con las debidas condiciones de presentación y aseo personal.

7.1.- PARTICIPACION DEL CUERPO DE ACOLITOS

  • El Cuerpo de Acólitos participará en todos los actos de culto interno y externo descritos en las Reglas.
  • El Cuerpo de Acólitos en cada culto, se compondrá al menos de los siguientes miembros: pertiguero, cuatro acólitos ceroferarios y uno o dos acólitos turiferarios.
  • El pertiguero en el culto externo, por su especial responsabilidad, deberá acreditar al menos una antigüedad mínima de tres años cumplidos en el Cuerpo de Acólitos, para que tenga la experiencia adecuada.

7.2.- CONDICIONES PARA FORMAR PARTE DEL CUERPO DE ACOLITOS EN LA ESTACION DE PENITENCIA

  • Los hermanos del Cuerpo de Acólitos que participen en la Estación de Penitencia, deberán estar provistos de su correspondiente papeleta de sitio y reunir unas condiciones físicas adecuadas a la exigencia del esfuerzo a realizar.
  • Dado el lugar preferente que ocupan en la Estación de Penitencia, la elección de los miembros del Cuerpo de Monaguillos que vayan a realizar ésta, se efectuará teniendo en cuenta la antigüedad de estos en dicho cuerpo. A igualdad de condiciones se tendrá en cuenta la antigüedad como hermano.

7.3.- ORGANIZACIÓN DEL CUERPO DE ACOLITOS

  • Para la Estación de Penitencia se requieren, al menos, 17 hermanos distribuidos de la siguiente forma:

Paso del Señor: Pertiguero, cuatro ciriales, dos incensarios.

Cruz Parroquial: Portador de la Cruz y dos ciriales o faroles.

Paso de la Virgen: Pertiguero, cuatro ciriales, dos incensarios.

La asignación de puestos se realizará, según la preferencia del hermano por el paso que desee.

7.4.- MONAGUILLOS

  • Los hermanos que participen de monaguillos, tanto en los cultos internos, como en la Estación de Penitencia, estarán comprendidos entre los 12 y una edad estimada máxima de 18 años preferiblemente. Se encargarán de llevar las Navetas y Canastillas, como colaboradores necesarios del Cuerpo de Acólitos.
  • Dado el lugar preferente que ocupan en la Estación de Penitencia, la elección de los miembros del Cuerpo de Monaguillos que vayan a realizar ésta, se efectuará teniendo en cuenta la antigüedad de estos en dicho cuerpo. A igualdad de condiciones se tendrá en cuenta la antigüedad como hermano.

8.- NORMAS DE ACTUACION PARA LOS ACOLITOS y MONAGUILLOS.

8.1.- NORMAS GENERALES

  • Previo a la celebración de cualquier culto, el Promotor Sacramental y de Cultos, en colaboración con el diputado auxiliar, convocará a los hermanos miembros del Cuerpo de Acólitos, para la organización del culto que se trate. En esta reunión se distribuirán, según las necesidades del culto, a los diferentes acólitos participantes y a los suplentes, por si por causa de fuerza mayor o incomparecencia del nombrado fueran necesarios. De esta reunión levantará acta el Promotor Sacramental o de cultos o persona que lo represente, para dejar constancia de lo acordado.
  • Los hermanos citados llegarán al templo con tiempo suficiente para prepararse para la ceremonia. Vestirán calzado negro, calcetines blancos y se vestirán con el alba y dalmática para los turiferarios y ceroferarios y ropón en el caso del pertiguero. Llevarán siempre la medalla de la Hermandad.
  • A la finalización del culto dejarán las ropas ordenadas y en sus perchas correspondientes y si encontraran en ellas algún desperfecto deberán comunicarlo a los encargados de la organización, para su solución y arreglo.
  • De cada acto que se realice, se rellenará una hoja de control preparada por el Promotor Sacramental y de Cultos, con los nombres de cada uno de los acólitos y monaguillos que hayan participado en el culto y de los suplentes que hayan estado presentes. Esta hoja se encargará de rellenarla el diputado auxiliar o persona en quien delegue y se entregará una vez rellenada en secretaría, para su control y archivo por el Promotor Sacramental o persona en quien delegue.

8.2.- NORMAS PARA LA CELEBRACION LITURGICA

8.2.1.- PROCESION DE ENTRADA

  • Una vez los acólitos y monaguillos preparados y en la sacristía, en función del culto a realizar se iniciará la procesión de entrada. Si el culto no es solemne y sale directamente la comitiva desde la sacristía, se dirigirán solos en primer lugar y en formación directamente hasta donde se encuentran los ciriales y a las órdenes del pertiguero recogerán los ciriales y volverán a la puerta de la sacristía, escoltando la misma. Una vez preparada la comitiva en primer lugar irán los monaguillos, acólitos turiferarios, a continuación los ceroferarios, el pertiguero, diáconos y sacerdotes concelebrantes. Los acólitos turiferarios y monaguillos se situarán en un lateral del presbiterio y los ceroferarios con el pertiguero en el centro se situarán dos a cada lado del mismo, mirando al altar y dando la espalda a la asamblea.
  • Si el culto a celebrar es solemne y la comitiva recorre la nave del templo, previamente los acólitos ceroferarios habrán recogido los ciriales y se situarán en el despacho parroquial, en los pies de la Iglesia. De esta manera se formará la procesión de entrada. Antes de ponerse en marcha ésta, el acólito turiferario entregará al diácono la naveta abierta y presenta al que preside el incensario elevado y abierto para que imponga el incienso. Después se inicia la procesión, siguiendo este orden: Monaguillos y turiferarios, Cruz parroquial, los cuatro ceroferarios en parejas, pertiguero, el diácono con el Evangeliario, concelebrantes y presidente. El ceremoniero, los diáconos y los ministros de báculo, mitra y libro van detrás. Los ciriales irán alzados en todo el recorrido de la procesión.
  • La comitiva caminará a un paso ni demasiado lento ni demasiado rápido. Mirarán hacia adelante y con las manos juntas sobre el pecho si no tienen nada que llevar.

8.2.2.- LLEGADA AL ALTAR

  • De dos en dos se dirigen al altar. Al llegar al pie del presbiterio, si los ministros son muchos, se dividen a derecha y a izquierda de modo que el sacerdote quede en medio; luego se hace la inclinación (genuflexión si está el Santísimo). Seguidamente el sacerdote sube, y besa al altar.
  • El turiferario sube las gradas del presbiterio y se coloca al lado izquierdo del altar; los ceroferarios colocan los ciriales en los lugares previstos y en el centro se sitúa el pertiguero. El turiferario presenta el incensario al sacerdote. Si es necesario se añade incienso, y luego se inciensa el altar, la cruz, y la imagen de la Virgen o el santo titular. Al terminar, el turiferario retira el incensario y se va a su lugar.

8.2.3.- COLOCACION DE LOS ACOLITOS DURANTE LA CELEBRACION

  • Los asientos para todos los acólitos estarán colocados en un lateral del presbiterio. El lugar habitual de los acólitos cuando no están realizando ninguna acción es delante de sus asientos, de pie o sentados, según el momento de la celebración, o de pie mirando el altar con el cirial bajado o alzado según corresponda.

8.2.4.- LITURGIA DE LA PALABRA

  • Durante las lecturas los acólitos escuchan atentamente la Palabra de Dios, sin realizar ninguna acción.
  • Al iniciarse el canto del aleluya (o, durante la Cuaresma, de la aclamación correspondiente), el turiferario con el monaguillo le ofrecen la naveta al sacerdote, para echar incienso.
  • Al Evangelio sólo se acercan al ambón dos o cuatro acólitos ceroferarios, se ponen a ambos lados mirando al ministro que lee el evangelio, con los ciriales alzados.
  • Al terminar la lectura volverán a su lugar, dejarán los ciriales en su lugar y se retirarán a sus asientos, realizando la reverencia antes de caminar, hacia sus lugares.
  • Durante la homilía permanecerán sentados en sus asientos y los incensarios en sus soportes.
  • Para el credo los acólitos se ponen de pie, y así siguen durante la oración de los fieles.

8.2.5.- LITURGIA DE LA EUCARISTIA

  • Se inicia la liturgia eucarística con la preparación del altar. Dos ministros se dirigen hacia la credencia, uno lleva el cáliz y la patena con las formas y corporales y el copón. El otro ministro se acerca con las vinajeras, que deposita sobre el altar. Presenta en primer lugar la del vino y después la del agua. El sacerdote lo recibe y lo distribuye sobre el corporal.
  • El acólito turiferario acercará el incensario al sacerdote, acompañado por el que lleva la naveta. Después de poner el incienso, el turiferario no cerrará el incensario hasta que el sacerdote haya bendecido el incienso humeante haciendo la señal de la cruz.
  • Se lo dará al sacerdote que incensará alrededor del altar, también ante la cruz. Luego el acólito toma el incensario e inciensa al sacerdote, y seguidamente a la asamblea.
  • Mientras se realiza este rito, los ministros encargados de servir el lavabo ya se preparan, y cuando se ha terminado de ofrecer el incienso se acercan al sacerdote: un ministro le derramará el agua sobre las manos y le ofrece la toalla desplegada. Al terminar devuelven el lavabo a la credencia, y ellos a su lugar.
  • Durante la plegaria eucarística todos permanecerán en su lugar, excepto los que deban realizar el rito del incienso en la consagración. Los acólitos turiferarios se situarán junto a los ceroferarios y si hay dos, uno a cada lado del pertiguero y arrodillados, asistirán a toda la plegaria. Después de la consagración del pan, el turiferario incensará el Cuerpo de Cristo, y lo mismo hará con el vino consagrado, mientras el sacerdote lo muestra a la asamblea. Después del Amén final de la plegaria eucarística, harán genuflexión, y volverán a su lugar junto al presbiterio. Al arrodillarse los turiferarios, los ceroferarios levantarán los ciriales.
  • Antes del Padrenuestro los ceroferarios dejan los ciriales y marchan a sus puestos. Después de rezar el Padrenuestro, a la invitación del sacerdote o del diácono, los acólitos intercambian fraternalmente la paz. Solo se dará la paz a los que tenga a su lado.
  • Mientras comulga el sacerdote, todos los acólitos que vayan a comulgar se ponen juntos, para recibir la comunión los primeros.
  • Después de la distribución de la comunión, se llevan los vasos al altar, el monaguillo ayuda al sacerdote a hacer la purificación echándole un poco de agua en el cáliz y una vez vacíos, a la credencia. Si hay que ir a la capilla del Santísimo es conveniente que un monaguillo, acompañe al sacerdote a hacer la reserva.
  • En la oración final y antes de la bendición final, se toman los ciriales e incensarios y desde el pie del presbiterio reciben la misma. A continuación se inicia la salida.
  • La procesión de salida se realizará igual que la de entrada con los ciriales alzados y esperando que bajen del altar la cruz y el turiferario para encabezar la procesión.

8.2.6.- BENDICION CON EL SANTISIMO SACRAMENTO

  • Se acercan igual que al empezar la misa y mientras se canta el “Pange lingua”, el turiferario se acerca al sacerdote que pone el incienso y le da el incensario. Mientras tanto está de rodillas. Después lo recibe y espera a un lado de pie.
  • El sitio de los ceroferarios es el mismo que durante la misa.
  • Iniciada la segunda parte del “Tantum ergo”, el turiferario sirve el incensario de la misma manera que anteriormente. Terminada la oración, de le pondrá al sacerdote el humeral o paño de hombros, que habrá que retirar acabada la bendición. Durante ésta, el turiferario se coloca ante el altar e inciensa el Santísimo Sacramento.

8.3.- NORMAS PARA LA ESTACION DE PENITENCIA Y OTRAS PROCESIONES.

  • Los acólitos elegidos para realizar la Estación de Penitencia el Lunes Santo seguirán en todo momento las indicaciones del pertiguero.
  • Los ciriales permanecerán alzados, siempre que el paso se encuentre levantado y los bajarán cuando el pertiguero lo indique. En cuanto al alzado de los ciriales, se realizará cuando lo indique el pertiguero, una vez levantado el paso.
  • Cuando los ciriales están bajados los acólitos se situarán mirando hacia el centro y a la espera de órdenes del pertiguero. Los monaguillos aprovecharán los momentos de parada para reponer de incienso y carbón los incensarios.
  • Estas normas son extensibles a otras procesiones que se realicen tanto por el interior del templo, como por el exterior.

ANEXO A

Cada acólito dispondrá de una ficha personal, cuyo diseño y control será responsabilidad del Promotor Sacramental y de Cultos, donde constarán al menos los siguientes datos:

Nombre y Apellidos Dirección

Teléfonos

Correo electrónico

Año de ingreso en la Hermandad (AH)

Año de ingreso en el Cuerpo de Acólitos (ACA)

Número de estaciones de penitencia realizadas (NEP)

Comentarios varios

ANEXO B

Modelo de hoja de control para cada día de culto que se desarrolle participando el Cuerpo de Acólitos. Esta hoja de control la rellenará y firmará, el diputado auxiliar del Promotor Sacramental o persona en quien delegue y la entregará a la finalización del culto en secretaría.

Denominación del culto:

Fecha:

Pertiguero:

Acólito 1:

Acólito 2:

Acólito 3:

Acólito 4:

Acólito 5:

Acólito 6:

Acólito 7:

Suplente 1:

Suplente 2:

Monaguillo 1:

Monaguillo 2:

Monaguillo 3:

Monaguillo 4:

Monaguillo 5:

Monaguillo 6:

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