Hazte voluntario, implícate.

¿Qué es un voluntario?

Los «voluntarios» son individuos que ofrecen su tiempo, habilidades y talentos, de manera desinteresada, para apoyar las actividades de nuestra Hermandad y de la Iglesia.  

Encarnan el espíritu de servicio, personificando las enseñanzas de Cristo a través de la entrega desinteresada. Realizan tareas de apoyo, asistencia y colaboración, no reciben remuneración económica y su trabajo es voluntario y gratuito, buscando el bien común y la satisfacción personal de servir a los demás. Los voluntarios desempeñan un papel fundamental en llevar la misión y visión de la Iglesia a la vida.

¿Qué hacen los voluntarios de la Hermandad?

  • Apoyo a programas asistenciales: Colaboran en la ejecución de programas de asistencia social, bancos de alimentos o talleres.
  • Actividades de servicio: Pueden participar en diversas funciones dentro de la Hermandad, desde tareas administrativas hasta acompañamiento a personas vulnerables.
  • Entrega de tiempo y talento: Aportan sus habilidades y talentos para las actividades de la Hermandad, demostrando un espíritu de servicio y solidaridad. 

¿Cómo se involucra un voluntario de hermandad?

  • Contactar la hermandad:  Debes ponerte en contacto directamente con la Hermandad de tu interés a través de sus canales de comunicación (teléfono, correo electrónico, etc.). 
  • Informarte sobre la convocatoria: La Hermandad suelen hacer convocatorias para programas de voluntariado o pueden informar sobre las necesidades específicas en las que se requiere colaboración.
  • Compromiso y disponibilidad: El voluntariado implica un compromiso libre y altruista, sin esperar una contraprestación económica.
  • Seguir el modelo y los principios: Los voluntarios suelen ser formados y seleccionados por la Hermandad, respetando sus principios y normativas. 

En resumen, ser un «voluntario de la Hermandad» es una forma de servicio desinteresado y una opción ética para apoyar a la comunidad a través de una organización que comparte esos mismos valores. A diferencia de un empleo remunerado, el voluntariado no implica recibir un salario o compensación financiera directa a cambio de las tareas realizadas. Se trata de una actividad basada en el espíritu de solidaridad y servicio a la comunidad

Los voluntarios son el latido del corazón de cualquier diputación de la Hermandad. Su dedicación, compromiso y servicio desinteresado forman la base sobre la que se construyen las congregaciones vibrantes.

El poder unificador del voluntariado:

  • Más allá de sus responsabilidades individuales, los voluntarios son fundamentales para crear un sentido de unidad y pertenencia dentro de la comunidad eclesial.
  • A través del servicio compartido, se forjan relaciones y se establece un sistema de apoyo entre los miembros.
  • Este sentido de pertenencia y comunidad es uno de los rasgos distintivos de una Hermandad próspera.

Crecimiento personal a través del servicio:

  • El voluntariado en un ministerio de la Hermandad que ofrece una oportunidad única para el crecimiento personal.
  • Los voluntarios a menudo descubren que el acto de servir a los demás profundiza su autoconciencia, empatía y sentido de realización.
  • Los desafíos y recompensas del voluntariado fomentan el desarrollo personal que se extiende mucho más allá de las paredes de la iglesia.

Desarrollo espiritual:

  • Muchas personas experimentan un crecimiento espiritual significativo a través de su trabajo voluntario.
  • El involucrarse en el ministerio permite a los voluntarios profundizar su fe, desarrollar una relación más cercana con Dios y vivir según sus creencias.
  • El crecimiento espiritual de los voluntarios contribuye a la vitalidad espiritual general de la Hermandad.

Requisitos para convertirse en voluntarios y voluntarias

Estas personas parecen provenir de otro planeta, pues ofrecen desinteresadamente su tiempo a los demás y saben que es más satisfactorio dar que recibir. ¿Qué tienen en común?

  • Compromiso con una causa. Su motivación principal es colaborar en un proyecto solidario. Con su voluntariado no persiguen en realidad otro objetivo encubierto, como podría ser el de hacer turismo, mejorar su dominio de un idioma o practicar deportes de aventura y aprovechar para hacerse selfies con la flora y fauna autóctonas. Su compromiso es sincero y firme.
  • Altruismo. Son personas generosas, humanitarias y desprendidas. Su estímulo es simplemente ayudar y, por ello, no dudan en tender su mano y participar en iniciativas solidarias.
  • Formalidad. “Hoy no me apetece ir”, “mañana prefiero salir con mis amistades”, “el sábado llegaré más tarde porque tengo pensado ir al cine”. Son frases que chocan con la idea de incorporarse a un proyecto de voluntariado, donde se espera responsabilidad, cumplimiento o dedicación.
  • Saben lo importante que es ofrecer afecto. Cubren carencias afectivas como la falta de un abrazo, ofrecen acompañamiento para no sentir soledad o son ese alguien que simplemente escucha.
  • Son conscientes de las problemáticas actuales. Saben que a nivel social o medioambiental hay muchas cuestiones que están afectando a la población y al planeta, y desean aportar su granito de arena para resolverlas o mitigarlas.
  • Tienen un gran sentido de la ética. Entienden que vivimos en un mundo injusto y desigual, y que la ciudadanía global debe ser responsable y actuar ante los abusos para no seguir perpetuando esta realidad y permitir que cualquier persona pueda vivir libremente, en equidad de condiciones y sin prejuicios.

«Cada uno debe usar el don espiritual que ha recibido

para servir a los demás, administrando fielmente la gracia de Dios

en sus diversas formas.»

Pedro 4: 10

«Si alguno habla, debe hacerlo como quien habla las mismas palabras de Dios. Si alguno sirve, debe hacerlo con la fuerza que Dios da, para que en todo Dios sea alabado por medio de Jesucristo. A él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén»

Pedro 4: 11

Me gustaría ser voluntario:


    Información básica de protección de datos.

    * Responsable del fichero: Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento y María Santísima de la Amargura.

    Dirección: Cl. María Auxiliadora, s.n. (Parroquia de María Auxiliadora) de Bollullos par del Condado.- Huelva.

    CIF: R2100386H

    Dirección correo electrónico: secretaria@prendimiento.org

    * Finalidad: La finalidad es la gestión de las relaciones con los hermanos, costaleros, colaboradores y voluntarios de la Hermandad así como con candidatos a ser Hermanos de la misma, organización y coordinación de actos, celebraciones, actos y actividades de cualquier tipo que organice la Hermandad junto al envío de documentación. Además de otras personas que mantienen o puedan mantener otras relaciones con la Hermandad, sin ser hermanos.

    * Legitimación: Consentimiento firmado por el INTERESADO.

    * Destinatarios: La propia HERMANDAD DEL PRENDIMIENTO.

    * Derechos: Acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y realización de la portabilidad de sus datos, conforme a las Reglas de la Hermandad y sin carácter retroactivo bien de forma presencial en la sede de la sede de la Hermandad o dirigiendo una comunicación con fotocopia de DNI, y escrito exponiendo el derecho que se ejercita a: secretario@prendimiento.org

    * Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos solicitando copia en la propia Hermandad o por correo electrónico.

    Acepto la incorporación de mis datos personales al fichero bajo responsabilidad de HERMANDAD DEL PRENDIMIENTO conforme a la información proporcionada.